Las mejores parejas cómicas de la época dorada de Hollywood (II): Ginger Rogers y Fred Astaire, bailando nace el amor

En varias entregas, un listado de artistas imprescindibles del Hollywood dorado,  que han sido protagonistas de esas comedias sofisticadas y deliciosas. Cada uno de estos intérpretes son únicos, pero hay tres características que les unen: la elegancia, el carisma y el ingenio. Empezamos en su día con William Powell y Myrna Loy, y hoy continuamos con Ginger Rogers y Fred Astaire.

FRED ASTAIRE Y GINGER ROGERS, REYES DE LA COMEDIA MUSICAL CLÁSICA

4cac1dc25448a4ef69b485b7bf420b2f

El mejor paradigma de la comedia romántico-musical. Siempre ha circulado el rumor de que en la vida real, Fred Astaire y Ginger Rogers se llevaban mal. Puede que algo de verdad si hubiera acerca de esa tirante relación. Astaire venía de actuar en teatros durante varios años en compañía de su hermana Adele, y pretendía debutar en la gran pantalla en solitario, el Estudio lo juntó con Rogers, y en principio, no le sentó demasiado bien. Esto unido a su vena perfeccionista o maniática, puede que diera lugar a encontronazos puntuales, por ejemplo el surgido con el vestido de plumas  de avestruz que Ginger se empeñó en lucir en ”Sombrero de copa”  -al parecer, Fred se quejaba de que las plumas que iban cayendo se posaban sobre su traje y que le molestaban en la nariz-. Y aunque nunca se criticaron públicamente -demostrando una actitud elegante por ambas partes-, Astaire sí llegó a decir que Rogers deseaba ser la jefa en todo. Lo esencial, es que estas supuestas tensiones no se percibían en pantalla, sincronizándose a la perfección, formando un tándem artístico magnífico, lleno de química, clase y talento.

549cea8933700900a2705e6572733b12

Su exitosa asociación se extendió hasta en 10 películas -”La alegre divorciada”, ”Ritmo loco”, ”En alas de la danza”, ”Amanda”, ”Vuelve a mí”, ”Roberta”, ”Sombrero de copa ”, ”Sigamos la flota”, ”Volando hacia Río de Janeiro” y ”La historia de Irene Castle”-. La mayoría, historias sencillas que eran vehículos de lucimiento para que ellos dos, dieran rienda suelta a sus capacidades danzarinas, cantarinas e interpretativas. Dando generalmente prioridad a sorprendentes y hermosos bailes, más que a los guiones. Grandes figuras de la RKO, sus colaboraciones comenzaron con ”Volando hacia Río de Janeiro” de 1933, en la cual únicamente comparten una escena de baile -eran secundarios en dicha película-, pero sorprendieron tanto al público y fue tal el éxito, que la productora les haría repetir en 9 ocasiones más. Disiparon las dudas de la RKO, especialmente en cuanto a Astaire -”No sabe cantar. No sabe actuar. Tiene entradas. Sabe bailar un poco”-. Se convirtieron en las mayores estrellas del musical clásico de Hollywood, a base de talento, esfuerzo y chispa. Sus películas siguen generalmente un esquema similar -números musicales tanto por separado como en conjunto, algún enredo y la eterna intención de Fred de (re) conquistar a Ginger-, no es tanto el argumento en sí, si no más bien la gozada que supone verlos juntos, llenan la pantalla de magia, como espectadores nos hacen soñar. Sus movimientos eran tan elegantes, precisos y veloces, que se generaba la fascinante sensación de que flotaban.

tumblr_nrovfjq8be1tx71sco1_1280

Fred Astaire cimentó su carrera en el musical, rodeándose no solamente de Ginger Rogers, si no también de otras parejas competentes, como Cyd Charisse, Judy Garland, Jane Powell, Rita Hayword, Audrey Hepburn o Eleanor Powell. Sin embargo, Ginger diversificó más su trayectoria, haciendo comedias, dramas e incluso thrillers, demostró ser una actriz cómica y seria, excepcional -”Damas del teatro”, ”Aviso de tormenta”, ”Roxie Hart”, ”Mamá a la fuerza”, ”La muchacha de la Quinta Avenida”, ”Espejismo de amor”, ”El mayor y la menor”…-, llegando a ganar un Oscar en 1941 por ”Espejismo de amor”. En cuanto a registros interpretativos se refiere, está claro que Ginger es menos limitada que Fred -que suplía sus carencias actorales con carisma y haciendo gala de sus grandes cualidades para la danza-.

 

CURIOSIDADES

En los años 30, cierto sector de la crítica menospreciaba a Ginger, catalogándola de ”mero complemento” de Fred, hecho que supuestamente irritaba a la Rogers y parece ser que propició que la mítica actriz emprendiera su carrera en solitario, demostrando que era una intérprete versátil, capaz de resultar verosímil en cualquier género o registro. Diez años pasaron desde que se volvieron a reunir Ginger y Fred -desde 1939 a 1949- fue en ”Vuelve a mí”, su primera cinta en color. Ginger sustituyó a última hora a la inicialmente escogida Judy Garland -que ya había colaborado con Astaire previamente-. 

”La historia de Irene Castle” fue un fracaso, fue la última película que rodaron antes de tomar caminos separados durante una década. Fred y Ginger eran las estrellas más rentables de la RKO, pero este filme dramático no funcionó. Seguramente debido a que el público de la época estaba acostumbrado a verlos en cintas más ligeras, de tono menos grave.

Fred Astaire fue candidato al Oscar solamente en una ocasión -y curiosamente por una película no perteneciente al género musical- como Mejor actor secundario con la conocidísima cinta de catástrofes ”El coloso en llamas”, que contaba con un reparto de relumbrón, encabezado por los estupendos Paul Newman y Steve McQueen. Caso similar al de Cary Grant, que fue un rostro imprescindible de la mejor comedia de antaño y que sólo fue nominado en dos ocasiones al premio de la Academia y por dos dramas -”Serenata nostálgica” y ”Un corazón en peligro”-.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s